Cómo prepararse para el sexo anal: la limpieza

Tienes curiosidad por el sexo anal, pero te preocupa la limpieza. ¡Es totalmente normal!

Todos hemos escuchado historias sobre lo que puede salir mal.

Cómo prepararse para el sexo anal: la limpieza

Pero, ¿y si te dijera que hay algo muy sencillo que puedes hacer para asegurarte de que la experiencia sea totalmente higiénica y más placentera?

En este artículo te doy todas las claves de la limpieza anal. Confía en mí, estar preparado es la mejor forma de desterrar tus miedos.

Conceptos básicos de limpieza anal

El anal es una forma natural, saludable y excitante de darle sabor a tu vida sexual. Puedes incluir desde una suave caricia, hasta la penetración completa.

La higiene es un aspecto clave para poder estar completamente relajado para muchas personas.

Tomar medidas concretas para asegurarte de que estás limpio antes del juego puede tranquilizar tu mente.

El proceso de higiene dependerá totalmente de con qué te sientas cómodo. Para algunas personas, defecar y limpiar el exterior de su área anal después es suficiente preparación.

Otros necesitarán un poco más que eso para sentirse completamente cómodos. El ano es un esfínter, por lo que la relajación es esencial para lograr una experiencia placentera con esta parte del cuerpo.

Este artículo te ayudará a encontrar un proceso de limpieza que funcione para ti, junto con algunas herramientas útiles para facilitar el proceso.

Una vez que implementes estos pasos, podrás relajarte completamente durante tu experiencia y disfrutar del sexo anal.

Empieza poco a poco

Realmente no hay razón para que tengas que llegar hasta el final durante tu experiencia anal.

Incluso algunos toques suaves en la zona pueden proporcionar un placer intenso.

Si eres nuevo en la estimulación de esta área, empieza con algo pequeño. Para empezar, pídele a tu pareja que te toque ahí durante otras prácticas sexuales con las que estés familiarizado.

La amazona es una buena posición sexual para empezar a experimentar con la estimulación anal. Tu pareja puede alcanzar fácilmente el ano desde abajo mientras os divertís.

Experimentar de esta forma puede ayudaros a los dos a sumergiros en esta nueva experiencia sin que os sintáis incómodos.

La importancia de la alimentación

Aunque los siguientes consejos harán que tu ano y tu recto estén más limpios, puedes simplificar el proceso de higiene a través de la dieta.

El hecho es que el recto y el canal anal no almacenan heces. Simplemente, proporcionan un pasaje para que el colon se vacíe por sí mismo.

Pero si su dieta está llena de alimentos procesados, el área puede tener más residuos de los que te gustaría.

El estado de tu área anal es un resultado directo de lo que comes. Una dieta limpia hace que el recto esté más limpio, mientras que una dieta poco saludable hace justo lo contrario.

Dar prioridad a los alimentos sanos y ricos en fibra los días anteriores a la práctica del sexo anal te dará unas heces más sólidas. Y estas dejarán menos residuos cuando salgan de tu cuerpo.

Aquí tienes un listado de alimentos ricos en fibra que puedes consumir los días antes:

Llevar una dieta limpia y beber mucha agua mantendrá las cosas en movimiento, despejando el canal y minimizando el riesgo de encontrarte residuos durante el acto sexual.

Cuidado con la contaminación cruzada

Si pasas de la penetración anal a la la vaginal, ten cuidado con las bacterias.

Nunca debes usar la misma mano para tocar ambas áreas sin lavártelas antes.

La propagación de bacterias desde el ano a los genitales puede derivar en una infección. Designa una mano para cada zona para evitar este tipo de percance.

La contaminación cruzada también es un riesgo si tú o tu pareja no os laváis las manos después del sexo anal.

Siempre acuérdate de ir al baño y limpiarte bien las manos después de participar en este tipo de diversión.

Elimina los restos de residuos

Aunque priorizar una dieta limpia es el paso más importante para tener una cavidad anal limpia, también puedes limpiarla para estar más tranquilo.

Usar una ducha anal no es imprescindible para iniciar una experiencia anal, pero puede ayudarte a sentirte más limpio.

Como resultado, estarás más tranquilo y más abierto al placer anal.

Puedes usar una simple ducha anal con agua tibia para aclararte el recto. Nunca uses otra cosa que no sea agua, ya que podrías causar una infección.

Para aclarar tu cavidad anal, simplemente llena el bulbo con agua tibia, lubrica la punta e introdúcelo.

Aprieta el bulbo para liberar agua en el recto, luego manténlo dentro uno o dos segundos antes de soltarlo en el inodoro.

Hazlo unas cuantas veces, o hasta que el agua salga limpia.

La limpieza externa

Ahora que te has ocupado de limpiar el interior del ano, es hora de asegurarte de que el exterior está limpio también.

Esto puede solucionarse rápidamente tomando una ducha antes del sexo, teniendo especial cuidado en lavar la zona bien.

Para otras personas, depilarse con cera o afeitarse la zona alrededor del ano les hará sentirse más cómodos.

Si tienes vello alrededor de la zona, no hay problema, pero debes asegurarte de usar mucha lubricación para evitar cualquier enganche incómodo. Lo que me lleva a mi siguiente punto...

Usar mucho lubricante

Como probablemente ya sabes, el ano no se autolubrica como la vagina. Esta es otra razón por la que el sexo anal requiere más preparación que el sexo estándar.

Un lubricante de alta calidad te ayudará a relajarte y a minimizar el riesgo de dolor o daños.

Las opiniones varían en cuanto a si es mejor usar un lubricante a base de agua o a base de silicona. Entonces, ¿cuál es la elección correcta?

En realidad es una cuestión de preferencia personal. Los lubricantes de silicona no se secan tan rápido como los de base acuosa.

Pero a menudo tienen la desventaja de ser incompatibles con algunos juguetes sexuales. La única desventaja de usar un lubricante a base de agua es la necesidad de volver a aplicarlo más a menudo.

Afortunadamente, puedes comprar lubricante a base de agua con una consistencia más espesa, que durará más tiempo.

Elegir lubricantes diseñados específicamente para el sexo anal es más importante que elegir un producto a base de agua o de silicona.

Usa mucho lubricante, haciendo una pausa para volver a reaplicarlo cuando sea necesario.

Cuando tú y tu pareja sois nuevos en esto, ayuda tomarlo con calma para que ambos podáis aprender vuestros gustos y necesidades.

Después de un tiempo, estarás más familiarizado con la cantidad correcta de lubricante que usar, y el ritmo con el que estar cómodo.

Ten unos guantes a mano

Los guantes de vinilo o látex son una opción válida para las personas que todavía se sienten aprensivas con el sexo anal a pesar de tomar las debidas precauciones.

Tu pareja puede ponerse un guante si quiere cambiar de zona entre el ano y los genitales.

Al hacerlo, también se reducirá la posible fricción de sus uñas cuando estéis en los preliminares anales.

Aunque los guantes no son imprescindibles para vivir una experiencia anal limpia e higiénica, vale la pena tenerlos en la mesilla de noche si te tranquilizan.

Otra opción es que tu pareja empiece usando guantes y que luego se los quite, cuando estés más familiarizado con el juego anal.

Experimenta con juguetes

Otra opción para prepararte para el sexo anal es experimentar con juguetes anales cuando te masturbas.

Esto puede hacer que te sientas cómodo con las nuevas sensaciones que vas a vivir, y te ayude a relajarte más cuando sea el momento de divertirte con tu pareja.

Los juguetes anales, como las bolas o los plugs, estimulan las terminaciones nerviosas del ano y pueden ser muy placenteros.

Antes de probar el sexo anal, intenta usar un plug anal mientras estás en los preliminares con tu pareja. Este tipo de juguete puede ayudar a preparar tus músculos y relajarlos para la penetración.

Utilizar un juguete anal también te ayudará a comprobar cómo de limpio estás antes de tener sexo anal. Esto funciona mejor si el juguete es de color claro.

Si el accesorio sale limpio, puedes estar seguro de que no hay ningún residuo ahí arriba, y que estás listo para participar en una nueva experiencia sin problemas con tu pareja.

Nos gusta recomendar "kits de inicio" para principiantes, que cuentan con varios tipos de juguetes para que pruebes y elijas el que más te guste.

Herramientas como estas pueden ser una forma divertida de probar el anal antes de probar la penetración completa.

Asegúrate siempre de seleccionar juguetes diseñados específicamente para el ano. De lo contrario, tu esfínter puede aspirar el juguete dentro de tu cuerpo.

Sí, ¡esto puede suceder!

Además, recuerda desinfectar a fondo tus juguetes con agua tibia y jabón después de cada uso.

4 errores de novato que debes evitar

El sexo anal tiene unas reglas totalmente diferentes a las del sexo ordinario, así que voy a repasar algunos errores comunes que la gente comete.

De esa manera, puedes evitarlos y asegurarte una experiencia segura y divertida para ti y tu pareja.

1. Penetración Vaginal Post-Anal

Las bacterias del ano son diferentes a las de la vagina, y puedes transferirlas fácilmente a través del sexo si no tienes cuidado.

Intenta mantener estas dos áreas lo más separadas posible durante el sexo. Si acabas de tener sexo anal con tu pareja, lávate bien el pene con agua y jabón antes de introducirlo en la vagina de tu compañera.

Lo mismo se aplica a los juguetes que has usado para jugar con el trasero. Desinféctalos bien una vez hayan sido expuestos a las bacterias del ano.

Seguir este protocolo te ayudará a prevenir las infecciones vaginales, que no son nada divertidas.

2. Olvidarte de lavarte antes de tener relaciones sexuales

Cuando se trata de las zonas sensibles del cuerpo, nunca se es demasiado cuidadoso con la limpieza.

Pídele a tu pareja que se lave las manos antes de tocarte el ano, el pene o la vagina, y hazlo con la misma cortesía manteniendo las manos limpias.

Por supuesto, lavaros las manos después de jugar también es una gran idea.

3. No almacenar correctamente los juguetes

Ya he mencionado brevemente la importancia de desinfectar los juguetes sexuales después de su uso. Pero no te olvides de almacenarlos adecuadamente, también.

Utiliza una bolsa, caja o estuche protector para tus juguetes sexuales para ayudar a protegerlos de las bacterias y los desechos.

De esa manera, cuando quieras divertirte con tus juguetes, sabrás que están listos para utilizarlos.

4. Demasiada fibra, demasiado rápido

Introducir más fibra en tu dieta puede hacer que tu experiencia anal sea más higiénica, pero es importante aumentar su ingesta gradualmente.

Si no estás acostumbrado a ingerir mucha fibra, el cambio repentino puede causar dolor, gases, hinchazón y otros síntomas desagradables.

Esto es lo último que quieres antes de participar en un divertido juego anal con tu pareja, así que haz los cambios en la dieta lentamente.

La clave para tener una gran experiencia anal: Excitación y relajación

Disfrutarás de una experiencia mucho más cómoda y placentera si te lo tomas con calma y estás relajado durante el proceso.

Daros un baño juntos, haz que te den un masaje, o comparte una copa de vino para ponerte a tono y aflojar tus músculos.

Aunque los preliminares son importantes para el sexo, en general, son esenciales para el éxito del juego anal.

Esta es una oportunidad para explorar nuevos territorios con tu pareja, y apresurar el proceso sería una pena.

Recuerda: el esfínter anal externo es extremadamente sensible, así que no necesitas empezar con la penetración para divertirte.

En su lugar, experimenta con toques suaves y estimulantes, y anima a tu pareja a centrarse en otras zonas erógenas también.

Esperamos que esta guía te haya sido útil y haya erradicado algunas de tus preocupaciones sobre la limpieza durante el sexo anal. Ahora que ya sabes cómo prepararte ¡tómalo a tu propio ritmo y no te apresures!