Sexo anal: Guía completa para hacerlo la primera vez

Lo has pensado bien, y finalmente estás list@ para probar el sexo anal.

¡Genial! Estás a punto de vivir una experiencia muy interesante llena de nuevas y tentadoras sensaciones.

Sexo anal: Guía completa para hacerlo la primera vez

Sin embargo, como todo en la vida, hay una forma correcta de practicar sexo anal. Y como principiante, asegurarte de hacerlo bien es muy importante.

Pero tengo buenas noticias: ¡Estoy aquí para explicarte todo lo que debes saber sobre el sexo anal!

Voy a empezar con algunos consejos esenciales a los que prestar atención, y luego te contaré todo lo que debes saber para hacerlo bien.

12 consejos sobre el sexo anal

Nunca sabrás lo que se siente hasta que lo pruebes por ti mismo.

En un primer momento puede parecer intimidante o incluso aterrador para alguien que no lo ha probado nunca, pero la preparación marca la diferencia.

Y no puedes prepararte sin el conocimiento.

Por eso, aquí tienes algunos factores a tener en cuenta como principiante:

1. Usa mucho lubricante

No puedo enfatizar lo suficiente este punto. Tu ano no se autolubrica como la vagina, así que lubricarlo es tu trabajo.

El lubricante es obligatorio para una experiencia placentera y absolutamente esencial para estar cómodo.

Ya sea que estés en los preliminares o teniendo una penetración completa, siempre usa suficiente lubricante.

El lubricante a base de agua o silicona funciona, pero asegúrate de elegir un producto específicamente formulado para la penetración anal. Esto te asegurará que el producto tenga una consistencia más espesa.

El lubricante en gel dura más tiempo, así que no tienes que volver a aplicarlo tan a menudo.

Consulta nuestra guía de lubricantes anales para obtener más información al respecto.

2. Elige tus juguetes sabiamente

Como principiante, tienes que elegir juguetes anales pequeños. Los plugs y las bolas son dos buenas opciones para empezar.

Después ya podrás pasar a artículos más avanzados, como dildos y consoladores o juguetes de doble penetración.

Asegúrate siempre de que los juguetes que elijas estén diseñados específicamente para el ano. Éstos tendrán un mango o una base acampanada para que no sean absorbidos por el recto.

También suelen tener un diseño cónico para facilitar la entrada.

No uses consoladores vaginales para el ano, ya que puede ser peligroso.

3. Presta atención al aspecto mental

La penetración anal puede parecer un acto puramente físico, pero tu mentalidad influye intensamente a la experiencia.

El esfínter anal se relaja más lentamente que otros músculos, así que es mejor que no te precipites.

Confía en mí: Ir demasiado rápido no termina bien.

Respirar profundamente, abrazaros y la penetración normal son un buen calentamiento para el acto, ya que aumentan la relajación.

4. Prioriza los preliminares

Tu ano no está acostumbrado a que le penetren, así que tienes que facilitar la experiencia. ¿Cómo? Con juegos preliminares.

Puedes empezar con la punta de un dedo lubricado que tu pareja te introduce muy suave y lentamente. Si no hay ningún problema, puede empezar a presionar un poco más adentro.

Es importante hacer pausas para comprobar que los dos os sentís bien antes de continuar. El siguiente paso es introducir un dedo entero, luego dos, y por último utilizar un juguete.

5. No te precipites (la primera vez)

El verdadero sexo anal no se parece en nada al que se ve en el porno, ¡sobre todo al principio!

Tu pareja puede estar (comprensiblemente) excitada y ansiosa de meterse en tu trasero. Pero hay que ser pacientes y tomarlo con calma para crear una experiencia positiva para todos.

Las personas que afirman que la penetración por el ano duele, probablemente se apresuraron en el proceso.

Lo mejor es que en tu primera experiencia tú seas quien marque el ritmo como receptor.

6. No es tan sucio como podrías pensar

Puede que estés pensando que la penetración anal es súper antihigiénica. Es por esa misma razón que mucha gente no lo practica, porque piensan que es algo sucio.

Pero la verdad es que tu recto es sólo un pasaje para las heces. En otras palabras, es poco probable que haya mucha materia fecal dentro de tu ano.

Las personas que son muy escrupulosas pueden hacer algo para asegurar la limpieza de la zona (hablaré de esto más adelante).

Pero hazte un favor y deshazte de la idea de que el ano es algo asqueroso o sucio. No tiene por qué serlo, si eres inteligente.

7. No ignores el área exterior

La gente que es nueva en esto podría asumir que toda la acción ocurre dentro del trasero. Sin embargo, pensar de esta manera significa perderse un montón de diversión.

El exterior del ano está lleno de terminaciones nerviosas sensibles. Hacer que tu pareja las estimule puede ser muy placentero.

Recibir un masaje en los cachetes también es inmensamente placentero. Además, puede relajarte y preparar el escenario para una penetración placentera más tarde.

Sin mencionar que estos pasos pueden ser una forma más agradable de entrar en el juego anal.

8. El ano nunca debería doler

Podrías, como muchos otros, pensar que duele al principio. Este es un mito muy común perpetuado por la desinformación.

La verdad es que el ano nunca debería doler. Si lo hace, o te mueves demasiado rápido, no usas suficiente lubricante, o ambas cosas.

Más abajo repaso algunos pasos esenciales que puedes seguir para asegurarte una experiencia sin dolor. Hasta entonces, destierra tus temores sobre el dolor y recuerda que nunca tiene que doler.

9. Explora el territorio inexplorado tú mismo

Te sentirás mucho más cómod@ si alguien más juega con tu trasero si ya lo has hecho tú mism@.

Empieza por introducir la punta de tu dedo en la ducha para ver cómo se siente. Puedes practicar relajando tus músculos y sintiendo cómo se afloja el esfínter.

Recomiendo familiarizarte con esto antes de que tu pareja lo haga. Eso te ayudará a relajarte cuando llegue el momento de compartir la experiencia con ellos.

10. No descuides tus otras partes del cuerpo

Claro, es emocionante introducir el juego anal en tu repertorio sexual. Pero el sexo anal es mejor cuando también estimulas otras partes de tu cuerpo.

Pídele a tu pareja que juegue con tus pezones, tu glande o tu clítoris mientras también juegan con tu trasero. Recibir este tipo de placer también puede ayudarte a relajarte y a soltarte más.

Y cuando el resto de tu cuerpo está relajado, tu ano se afloja y es más fácil de penetrar.

11. Prueba diferentes posturas

El acto no solo tiene que hacerse por detrás. Al igual que el sexo vaginal, hay muchas posiciones que puedes probar para tener una experiencia placentera.

Probablemente te darás cuenta de que algunas posturas son más cómodas que otras. Pero no sabrás qué es lo que más te gusta hasta que pruebes diferentes opciones.

¡No hay nada correcto o incorrecto cuando se trata de posturas de sexo anal!

12. No lo fuerces

Acostumbrarse a la penetración por detrás lleva un tiempo, pero no es para todo el mundo.

Si has seguido todos los pasos de esta guía y aún no encuentras el acto agradable, probablemente no es para ti.

No hay que avergonzarse por ello. Cuánto puedes disfrutar del sexo anal depende de muchos factores, incluyendo lo cómodo que te sientas con tu pareja.

Pero en algunos casos, la gente no disfruta recibiendo objetos por el ano. No deberías tener que forzarte a hacer nada sexual.

Si no es para ti, no pasa absolutamente nada.

Teniendo en cuenta estos puntos, vamos a ver cómo abordar tu primera experiencia.

Cómo prepararse para la primera vez

La higiene es una gran preocupación para muchos exploradores anales primerizos. De hecho, esto es lo que impide a mucha gente probar cosas nuevas.

Puede ser difícil relajarse cuando te preocupa que tu pareja pueda encontrar materia fecal en tu ano.

Y la relajación es crucial para un acto placentero. En otras palabras, la limpieza es una necesidad si quieres disfrutar de tu primera vez.

Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán con la higiene del ano:

Lleva una dieta limpia

Si tu dieta está llena de azúcar, alimentos grasos y comida procesada, tu recto probablemente no esté muy limpio.

Y un recto sucio significa que es más probable que tu pareja encuentre materia fecal cuando esté jugando con tu trasero.

Para reducir este residuo, bebe mucha agua y come muchas frutas, verduras y granos saludables como la avena.

Una dieta más limpia significa heces más limpias, que dejarán menos residuos en tu recto. Con un conducto anal limpio, puedes relajarte en tu experiencia y disfrutarla más plenamente.

Evita la contaminación cruzada

Esparcir bacterias del ano a la vagina puede causar una infección desagradable, ¡y nadie quiere eso!

Siempre asegúrate de lavarte las manos si te tocas la vagina después de tocar el ano. Y dile a tu pareja que haga lo mismo.

Asimismo, designa una mano para la estimulación anal y la otra para la estimulación vaginal. Y lávate las manos después de practicar sexo anal también.

Usa una ducha anal

Este paso no es absolutamente necesario, pero puede ser inmensamente útil para las personas que son especialmente aprensivas con la limpieza.

Una ducha anal es un bulbo hueco con un tubo delgado en el extremo que se inserta en el recto.

Para usarla, llena el bulbo con agua tibia, lubrica la punta del dispositivo, y luego vierte el agua tibia en el ano. Haz esto sobre el inodoro un par de veces hasta que el agua salga totalmente clara.

Estas pautas son sólo la punta del iceberg de la limpieza del ano. Para aprender más, echa un vistazo a mi guía detallada de higiene anal.

Cómo evitar el dolor y tener una experiencia segura

Hay un mito muy común por ahí que dice que el sexo anal siempre duele la primera vez. Por lo tanto, no es de extrañar que tanta gente se niegue a probarlo.

¡Hazte un favor y deshazte de esta ridícula creencia!

La penetración por el ano nunca debería doler, y si lo hace, no lo estás haciendo bien. Simple y llanamente.

Puede ser incómodo a veces, pero es solo tu cuerpo el que te indica que vayas más despacio.

Y la verdad es que, si lo haces correctamente, la incomodidad no debería ser un problema en absoluto.

Aquí tienes algunos consejos para evitar el dolor y tener una experiencia segura:

Aprende cuándo ir más despacio

Si experimentas dolor o una incómoda presión, es hora de ir más despacio. Nunca intentes empujar, o te arriesgarás a causar daños.

Tu cuerpo sabe lo que puede soportar, y si sientes que algo no va bien, significa que debes tomar un descanso.

Lubrica, lubrica y lubrica

Necesitarás aplicar mucho lubricante tanto en el ano como en el pene (o juguete) de tu pareja. Si en algún momento sientes tensión o fricción muscular, toma un descanso y aplica un poco más.

Si estás usando un juguete, comprueba que tu lubricante es compatible con él. Y de nuevo, recuerda elegir un lubricante específicamente diseñado para el ano.

Aunque los verás en muchas tiendas, personalmente advierto que no se deben usar lubricantes adormecedores o anestésicos para el ano.

Estos productos pueden ser peligrosos porque no te dejarán sentir cuando es el momento de ir más despacio.

Si decides probar un producto anestésico, asegúrate de investigar primero.

Prioriza la relajación

Tu ano es un esfínter, y le lleva más tiempo aflojarse que otros músculos de tu cuerpo, así que la relajación es la clave del placer.

De nuevo, el ano nunca tiene que doler, pero eso es sólo si te tomas tu tiempo con la preparación.

Haz lo que necesites para entrar en un estado mental relajado, ya sea una copa de vino o un paseo por la naturaleza.

Una vez que estés tranquil@ y relajad@, puedes empezar tu exploración. Este paso es tan importante como usar suficiente lubricante.

Las mejores posturas

Cualquier postura puede funcionar muy bien para el principiante. Más importante que la posición específica, es que el receptor controle el ritmo y el movimiento.

Esto se puede hacer con el receptor en la parte superior o inferior.

Te interesa: Las mejores posturas para disfrutar del sexo anal sin dolor

Para saber más, no te pierdas mi artículo sobre las posturas anales sin dolor

¿Son reales los orgasmos anales?

Sí, son reales, y hay varios tipos diferentes que puedes tener.

El ano está cerca de los genitales y, por lo tanto, estimular esta zona interna puede causar un orgasmo.

Para aumentar tus posibilidades de experimentar este placer innovador, elige un buen momento.

Eso significa un día o una noche en el que no estés estresado o pensando en el trabajo.

Tipos de orgasmos anales

Tu pareja puede estimular tu punto G a través de la pared vaginal durante el coito anal, causando un orgasmo.

Alternativamente, puedes tocar tu clítoris y causar un orgasmo de esa manera. Los hombres pueden experimentar orgasmos prostáticos mientras son penetrados analmente.

Como puedes ver, hay muchas opciones divertidas. Y también puedes mezclar y combinar. ¡El único límite es tu imaginación!

Masturbación anal

Para estar lo suficientemente cómod@ con el anal como para tener orgasmos con él, debes estar familiarizad@ con las sensaciones de la penetración por el ano.

¡Y qué mejor manera de familiarizarse que explorando el territorio por ti mismo!

Puedes hacer esto con tu dedo o con un pequeño juguete, y luego avanzar para que tu pareja estimule el área.

Recuerda: El lubricante es tan importante durante la masturbación como durante el sexo anal.

Si quieres pasar un buen rato, necesitas mantener la zona húmeda y resbaladiza.

Preliminares

Los juegos preliminares son una parte esencial de tener orgasmos anales.

Haz que tu pareja te introduzca los dedos por el ano o que te estimule el ano con los labios y la lengua.

A muchas personas les resulta útil tener un orgasmo antes del juego anal. Esto puede ayudarte a relajarte y a prepararte para la penetración por el ano.

Orgasmos sexuales anales

Para tener orgasmos a través del sexo anal, necesitarás usar mucho lubricante y tener mucha paciencia.

Una vez que te sientas cómod@ y ya hayas hecho algún tipo de juego anal previo, puedes pasar al sexo real.

El receptor debe moverse para que pueda encontrar el movimiento más estimulante para alcanzar el orgasmo.

No todo el mundo puede tener un orgasmo solo por el ano, así que el resto de vosotros podéis probar la estimulación dual.

Esto significa estimular el punto G, el clítoris o el pene mientras se practica el sexo anal.

No se sabe qué es lo mejor para en cada caso cuando se trata de tener un orgasmo anal. Así que asegúrate de probar muchas variaciones diferentes de estimulación.

Aprende más sobre los orgasmos anales en mi guía completa.

Entrenamiento anal con los juguetes adecuados

El entrenamiento es un método para conseguir una penetración anal más suave y placentera.

Cuando no estás acostumbrad@ a insertar objetos en el ano, tienes que acostumbrarte gradualmente. El ano es un músculo, y debe aflojarse lentamente para facilitar la inserción.

Puedes acostumbrarte a la penetración por el ano usando los juguetes adecuados. Querrás empezar con algo pequeño, y luego gradualmente usar juguetes más grandes.

Saltarte este paso aumenta el riesgo de dolor y daños, así que tómate en serio tu entrenamiento.

Afortunadamente, este es un proceso placentero, así que tu entrenamiento no será tedioso.

Aprende a relajarte a voluntad

Antes de introducir los juguetes anales, aprende a relajarte. Si no puedes aflojar intencionalmente tus músculos, no te divertirás con el anal.

Si tu mente está sobrecargada durante el acto, es probable que te pongas tens@ y termines frustrad@.

Hay muchos métodos de relajación, incluyendo la meditación y el yoga. Una vez que sepas cómo despejar tu mente cuando quieras, estarás list@ para avanzar.

Juguetes de entrenamiento anal

Los mejores juguetes para empezar el entrenamiento son los plugs y las bolas anales. Compra los más pequeños que encuentres, luego podrás aumentar gradualmente su tamaño.

Un plug anal es un juguete sexual cónico con una base acampanada. Se inserta este juguete en el recto y se deja ahí, a diferencia de otros juguetes que se usan para empujar hacia adentro y hacia afuera.

Puedes aprender acerca de algunos de nuestros plugs anales favoritos aquí.

Las bolas anales son justo lo que parecen: Una serie de cuentas que se insertan en el trasero. También vienen en un diseño cónico con cuentas más pequeñas en la parte superior.

El diseño cónico de los plugs y las bolas anales los hacen muy accesibles para los novatos.

Una vez más, elige sólo juguetes sexuales diseñados específicamente para el ano. Seguir esta importante regla evitará cualquier percance doloroso o peligroso en el dormitorio.

Se paciente

La paciencia es un ingrediente crucial para tener un sexo anal divertido. No hay forma de saber cuánto tiempo necesitarás practicar el entrenamiento antes de estar listo para el sexo anal.

Intenta disfrutar de la experiencia en lugar de centrarte demasiado en el acto final. Trabaja con juguetes más grandes hasta que te sientas cómodo introduciendo un pene.

También vale la pena señalar que el entrenamiento no es un acto de una sola vez.

Ten en cuenta que si te tomas un descanso del sexo anal durante unas semanas o meses, necesitarás volver a entrenar de nuevo. La buena noticia es que una vez que hayas entrenado una vez, no te llevará tanto tiempo la próxima.

Comunícate

Aunque esto no se relaciona con el aspecto físico del sexo anal, es igual de importante.

El ano es un territorio nuevo y desconocido. Es pervertido, excitante, y puede añadir un poco de sabor a tu vida sexual.

Pero debes asegurarte de comunicarte claramente con tu pareja durante el proceso.

Debes sentirte cómod@ contándole cuando algo te resulte incómodo o cuando no disfrutes de una sensación en particular.

Si tú y tu pareja no tenéis una buena comunicación, es posible que debas trabajar en esto primero, antes de probar el sexo anal.

Si ya te sientes cómod@ comunicándote con ella, puedes hacerlo. Sólo asegúrate de hablar antes, durante y después del acto.

Hazle saber lo que te ha gustado y lo que no te ha gustado y pídele que comparta las mismas cosas contigo.

Tu pareja no puede leer tu mente, así que la comunicación es esencial para el éxito.

¡Diviértete!

Lo más importante es que no te tomes el sexo anal demasiado en serio y recuerda divertirte siempre.

El sexo es una experiencia increíble que está pensada para darte placer. Si en algún momento empiezas a sentirte frustrado o estresado, es hora de dar un paso atrás y tomarte un descanso.

Como he mencionado, una experiencia anal positiva depende en gran medida de la relajación.

Si te sientes dolorid@ o irritad@, siempre puedes parar y volver a intentarlo más tarde.

Ten en cuenta todos estos puntos y tendrás una experiencia de sexo anal satisfactoria, aunque sea la primera vez.